Entradas

Los beneficios del frío en el deporte

Aplicación del frío en el deporte

La aplicación del frío o crioterapia es un recurso tan antiguo como la práctica del deporte. En la Antigua Grecia se utilizaba el agua fría y la nieve para el tratamiento de las hemorragias, el dolor y la inflamación. En la actualidad, su aplicación está muy generalizada tanto en el uso doméstico como por los médicos y fisios deportivos, ya que es fácil de usar, tiene beneficios a corto plazo y es poco costosa.

Entre los fines terapéuticos de la crioterapia se encuentran: la disminución de la temperatura corporal y la inflamación, así como sus posibles efectos beneficiosos sobre la circulación, porque al tratarse de un vasoconstrictor, favorece la reducción del dolor y colabora en la aceleración del proceso de recuperación en caso de lesión.

La crioterapia es muy sencilla de utilizar, ante un golpe sólo es necesario aplicar agua fría, una bolsa de hielo, un paño húmedo, un gel o un spray de frío sobre la zona dañada.

En medicina deportiva, sus efectos están más que comprobados científicamente. Funciona como analgésico y anestésico, y es un potente antiinflamatorio, ya que disminuye la llegada de sangre a la zona dañada, por lo que es de gran utilidad en casos de esguinces, inflamaciones y contusiones.

Mi recomendación ante un golpe o contusión es que empleemos el método RICE (Rest, Ice, Compression and Elevation) que es muy práctico y sencillo pues únicamente debemos, en los instantes iniciales de la lesión, descansar, aplicar frío, aplicar compresión y elevar la zona lesionada. El protocolo de aplicación del frío podría ser que al menos durante 2-3 días usáramos el método RICE haciendo lo siguiente: poner 3 veces hielo en la zona dolorida durante unos 10 minutos, descansar 10 minutos sin hielo y al cabo de dos horas repetir la secuencia.  De esta forma ayudaremos a disminuir el edema que se produce cuando se lesiona un músculo y hace que la recuperación sea más rápida.