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Actividad física + Dieta = Perder peso

Cuando nos planteamos perder peso debemos tener en cuenta que hay que abordar este objetivo desde dos puntos de vista, que deberemos combinar. Por un lado hay que hacer deporte y por otro hay que llevar una dieta apropiada.

Recordemos que hay dos tipos de ejercicios que podemos desarrollar: los aeróbicos, de intensidad baja, pero que requieren un mayor tiempo de ejecución y los conocidos como HIIT, que por el contrario necesitan de menos tiempo, pero que se realizan con gran intensidad. Lo recomendable es que las personas que comienzan a realizar deporte lo hagan a través de ejercicios aeróbicos. Los ejercicios que engloban el HIIT son más apropiados para aquellas personas que estén en forma, pues son mucho más exigentes, incluso podrían ser lesivos al no estar preparados para afrontarlos.

Si nuestro objetivo es perder peso, no olvidemos NUNCA, que lo ideal es combinar la práctica deportiva con una dieta adecuada. Se tratará de un “matrimonio” que siempre debe ir unido y siempre supervisado por profesionales del sector.

Algunas cosas que considero de interés es desmitificar algunas ideas populares sobre la pérdida de peso como son:

  • “Con los abdominales es posible perder grasa en la región abdominal y lucir lo que popularmente se conoce como la tableta de chocolate”. Las pérdidas de grasa NO SON LOCALIZADAS, sino que son generalizadas en todo nuestro cuerpo. Aunque es muy recomendable hacer estos ejercicios para fortalecer la zona del core y tener así una ganancia física importante.
  • “Realizar actividad física sin desayunar”. Sin energía no se puede entrenar y lo normal que nos ocurra si salimos en ayunas es que nos cansemos rápidamente y estemos desganados para continuar.
  • “Salir muy abrigados a entrenar para sudar más”. Lo único que podemos conseguir es deshidratarnos y con ello favorecer la fatiga muscular, llegando con facilidad a lesionarnos.

En definitiva…haz deporte y mantén una dieta equilibrada y será un buen principio para perder peso y tener un buen estado de salud.

Consejos para trabajar la zona abdominal.

AGM Entrenadores - Trabajo abdominal

Como buenos deportistas que somos una de las cosas que debemos hacer, sí o sí, para encontrarnos mejor, evitar lesiones y ser más rápidos…es hacer abdominales. Este trabajo abdominal debe ser parte del entrenamiento diario.

La función principal de la musculatura abdominal y lumbar es dar movimiento y soporte al tronco, asistir al proceso de la respiración y servir de protección de los órganos internos. Además ayuda a tener una mejor postura y proteger nuestra columna vertebral.

A la hora de trabajarla es importante un buen orden de trabajo. Y aunque hablemos de abdominales inferiores, superiores u oblicuas, es muy difícil trabajarlas de manera aislada pues interactúan entre sí en los movimientos, pero sí podemos elegir ejercicios enfocados en una u otra zona para dar mayor énfasis en el trabajo en esa zona. El orden de trabajo será el siguiente:

1.- Abdominal inferior.

2.- Oblicuos.

3.- Abdominal superior.

Este orden se debe a que el abdominal superior interviene mucho más en todos los movimientos que el inferior y por lógica debemos trabajar primero las zonas que menos intervienen para no agotar a las que más lo hacen y no forzar posturas que pueden acabar provocando dolores.

Una buena postura inicial aumentará la efectividad del ejercicio y evitará el riesgo de lesiones y sobrecargas innecesarias. Tendremos en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Nos aseguraremos que la zona lumbar está apoyada completamente en el suelo, para no forzar esta zona.
  • La espalda no debe arquearse acentuando su curva lumbar, sino que por el contrario, debe redondearse para concentrar el trabajo en el abdomen.
  • Los codos no deben dirigirse hacia adelante cuando colocamos las manos detrás de la cabeza, sino que deben estar hacia los lados y separados, esto ayudará a no hacer fuerza con la cabeza y cuello al realizar abdominales y evitaremos sobrecargar la zona del cuello.
  • Evitaremos ejercicios que hagan contraer en exceso el psoas.
  • Respiraremos adecuadamente, inspirando antes de contraer el abdomen y espirando durante la contracción misma. Por ejemplo, en la elevación del tronco en el suelo, inspiraremos mientras el torso está abajo y espiraremos durante la contracción, cuando el tronco se eleva hacia arriba.
  • Haremos los ejercicios tan lentamente como podamos, sin prisa y con una buena ejecución.
  • Estiraremos la zona abdominal al terminar los ejercicios para obtener una mejor recuperación y resultados.