El miedo de perder músculo haciendo cardio.

AGM Entrenadores haciendo cardio

Un miedo muy generalizado en el mundo de la ganancia de masa muscular es perder músculo por culpa de hacer cardio. Esto no será directamente así, sino que depende de cómo hacemos ese trabajo de cardio, controlando la intensidad, la frecuencia, la duración y el tipo de actividad. Si controlamos bien estos parámetros el cardio no debe ser un problema a la hora de ganar o no perder masa muscular, sino que puede ser una ayuda para definir músculo.

El cardio es una actividad predominantemente aeróbica y por su naturaleza se queman sobre todo grasas e hidratos de carbono, pero los aminoácidos de las proteínas (lo que forma el músculo) no se libran de ser quemados para obtener energía, eso sí, la proporción que supone este aporte de aminoácidos es mínima, sobre todo si la duración del ejercicio no supera los 40 minutos aproximadamente.

El músculo sólo aporta aminoácidos al hacer cardio cuando ve que el resto de combustibles se acaban. Es como una especie de autocanibalismo, el cuerpo ve que ya no hay energía y utiliza su propia estructura muscular para poder seguir dando energía y así poder seguir moviéndonos.

¿Cuándo vamos a utilizar el músculo como energía? sobre todo cuando comienzan a escasear las reservas o el aporte de hidratos y grasas, lo que supone estar bastante tiempo haciendo cardio para que quememos músculo de forma significativa. Si hacemos cardio un par de días a la semana y la duración no es mayor de una hora y la intensidad es media posiblemente la cantidad de músculo que estemos quemando es despreciable.

Pero no todo el mundo es igual, cada persona tiene unas características, metabolismos distintos, situaciones personales diferentes. Habrá quien por sus características metabólicas tienda a quemar aminoácidos antes, pero igualmente necesitará un buen tiempo de cardio para hacerlo de forma notable. Eso sí, imaginemos que vamos al gimnasio por la noche y no hemos comido nada desde mediodía, hemos tenido una tarde de locos y nos ponemos a hacer pesas y luego cardio. Esta situación ya es distinta, seguramente nuestras reservas de hidratos y lípidos (grasas) disponibles estén por los suelos y si alargamos el cardio sí se habrá quemado más cantidad de músculo (aminoácidos)

Como conclusión, no debemos tener miedo al cardio cuando lo que queremos es conseguir masa muscular, todo lo contrario, nos va a ayudar a quitar grasa de en medio y hacer que los músculos sean más notables. Solo hay que tener en cuenta, cuándo y cómo hacerlo.